Opinión
C A M P E C H E
miércoles 14 de mayo de 2008
¿Cómo dijo?
El mundo para los hombres y
los hombres para las mujeres
Ricardo ESPINOSA
La mujer es la hembra de la especie animal Homo Sapiens, ese pretencioso nombre que el hombre se ha adjudicado y que significa (Sapiens) el que sabe o el que piensa, y ya en este tiempo, con tanta guerra y tanta violencia, le empieza uno a dudar, francamente...
Homo es hombre en latín y se relaciona con “humus” que es la tierra y en “humus” reconocemos esa tradición que nos hace creer que Dios al hombre “con sólo barro lo formó” como dijera cantando el eminente filósofo contemporáneo Enrique Guzmán (¿?).
De humus se deriva hombre y también el ser “humano”. Adán es asimismo el que procede de la tierra mientras que Eva es la que da la vida y proviene del hebreo “havva” que significa eso precisamente: la que nos da la vida.
La palabra mujer viene del latín “mulier” y aunque en nuestro idioma hay una diferencia muy clara entre el concepto mujer y el de esposa, hay otros idiomas en que son exactamente lo mismo. Nosotros en cierto caso decimos “mi mujer” con el significado de esposa, pero insisto, los conceptos son diferentes y las palabras pueden usarse como sinónimos o no.
Incluso es interesante saber que el “woman” que se traduce del inglés como mujer, es la contracción de “wife-of-man” o sea, la esposa del hombre. De ahí surge la palabra woman.
Cuando el hombre se casa, se dice, o se puede decir que “toma mujer” y cuando la señora cumple fielmente sus difíciles labores domésticas se dice que es una “mujer muy de su casa” o “muy mujer de su casa”.
En cambio la mujer de mala fama es “mujer de la mala vida” porque se dedica a comerciar con el sexo y entonces se gana motes como el de mariposilla, mesalina, hetaira, suripanta o mujerzuela.
Un mujeriego es un tipo “que le da demasiado vuelo a la hilacha” en compañía de muchas mujeres, porque no se conforma con una y hasta lo pregona como Pedro Infante cuando canta “dicen que soy mujeriego, no lo puedo remediar” o sea que aunque asegura que lo dicen, al afirmar que no lo puede remediar, lo está aceptando implícitamente.
En italiano la mujer es “donna” y así lo fue en un tiempo también en nuestro idioma castellano y la madonna no es otra cosa que “mi señora” aunque aclaro que esto no quiere seguir que la cantante Madonna sea mi pareja... aclarando amanece porque luego así se hacen los chismes... No vayan a andar diciendo por ahí los chismosos que la señora “quiere conmigo”.
El tema de las mujeres y los nombres que se les adjudican da para otros interesantes comentarios, que por necesidades de espacio dejaremos para una ocasión futura.
PREGUNTA DEL PUBLICO: Me da mucho gusto recibir correspondencia desde Italia, de parte de Garma Gabriel, un campechano que nos lee en la versión Internet del periódico TRIBUNA de Campeche. De México D.F. nos escribe Susana Montaño y nos pregunta el significado de la palabra paliativo.
RESPUESTA: Paliativo es algo que ayuda a atenuar, a bajar de intensidad alguna sensación desagradable o dolorosa.
1.— AHORA LE PREGUNTO: Enrique Jardiel Poncela, escritor español de principios de siglo se caracteriza por ser misógino. Eso provoca que...
a) No lo quieran las personas de origen árabe.
b) No lo quieran las mujeres.
c) No lo quieran sus compatriotas.
d) No lo quieran los estadunidenses de habla hispana.
2.— TAMBIEN LE PREGUNTO: ¿Es correcto ARRIAR la bandera?
EL IDIOMA ES UN TEMA FASCINANTE. Le ofrezco los siguientes libros: Cómo Dijo IV, El Bien Decir I, El Bien Decir II, “Por si las Dudas” y el “Diccionario para el Uso Diario” todos con un poco de humor”. Solicite información a libros@comodijo.net o al (0181) 8317 8659 de Monterrey, NL. Le diremos precios, títulos y la forma de hacer su pedido. Se los podemos enviar a cualquier ciudad del país.
1.— RESPUESTA: b) Un misógino es aquel que tiene un odio específico hacia las mujeres y hacia todo lo femenino. Eso provoca que, si él no quiere a las mujeres, las mujeres tampoco lo quieran a él.
2.— RESPUESTA. Sí, porque ARRIAR es descender. Lo incorrecto es decir ARREAR la bandera porque se ARREAN las bestias cuando se les grita ¡arre! para que caminen.
Frase materialista para terminar: Cuando un perro tiene dinero, hay qué llamarle Don Perro. ¿Cómo dijo? ¡Hasta mañana!
Consultorio Verbal
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Monterrey, NL.
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Tribus urbanas
Maridaje de política y economía
Carlos CRUZ LAVALLE
En los tiempos de nuestra instrucción básica, los profesores que tuvimos nos decían que el objetivo de la política consistía en la conquista del poder, para tener la posibilidad de realizar todo un programa previo, tendiente a elevar el nivel de vida de la población.
La economía por su parte, tenía la finalidad de la actividad empresarial y la acción progresista del Estado, mediante el empleo de las paraestatales, y analizar y vigilar el comportamiento de los precios de bienes y servicios, para sugerir alternativas a la política, para que ésta pueda cumplir a cabalidad con los compromisos formalizados ante la sociedad.
Hoy día sin embargo, como consecuencia lógica de un mundo globalizado, la economía ya no está al servicio de la política, sino que se visualiza, de acuerdo a los grandes apóstoles del mercado, un matrimonio entre ambos entes, con la salvedad de que finalmente, en esta unión conyugal de facto, uno no puede confiar en el otro, ni éste en la fidelidad de aquél.
Cuando todo parece marchar en una duradera luna de miel, puede ocurrir que la política puede regocijarse con la ruptura de la promesa matrimonial mediante, sólo por citar, de un golpe de Estado. O acaso la economía puede desquitarse, o bien dar el primer paso hacia la infidelidad a través del empleo del incremento en las tasas de interés, o cualquier otra acción, que se refleje en precios de bienes y servicios cada vez más elevados.
Es posible que en la actualidad algo similar esté ocurriendo en México. Quienes acudimos a los mercados públicos, o bien a los grandes super, o dirigirnos a las tienditas y tendajones del barrio o colonia, podemos percatarnos que los precios de los bienes de primerísima necesidad se incrementan notablemente un día sí, y el otro también. Lo que hace 8 días costaba 7 pesos, ahora su costo alcanza la cantidad de 13 pesos.
Hay quienes trabajando aquí y allá, podemos adquirir ciertas cosas, pero rezagando la adquisición de otras para la oportunidad siguiente. Sin embargo, lo que más preocupa, en verdad, es observar la gran cantidad, sí, la gran cantidad, de personas y familias que no pueden obtener lo que necesitan, y constituyen la respuesta viviente al viejo principio de que el que quiere puede.
Conduele visualizar a muchas personas solicitando a sus semejantes algún apoyo caritativo. Cruzar la mirada propia con otros ojos que reflejan hambre, desesperación o tal vez lo que es peor, resignación a su precaria situación, con hijos desnutridos, sucios, analfabetas, que tal vez ya su futuro está marcado, genera, créame, irritación y enojo.
Es también verdad, que en los tiempos en que la economía asistía a la política igualmente existían pobres. Por supuesto que sí. Pero no se morían lentamente de hambre, y contaban con la esperanza de un mejor mañana para sus hijos, mediante la enseñanza de artes y oficios, y con la ilusión de que sus hijos algún día serían profesionistas. Y vaya que había quienes sí lo lograban.
En la actualidad, existe en todo el país una gran infraestructura para la educación pública, que genera profesionistas que la empresa privada se niega contratar, por el paupérrimo nivel de enseñanza. En toda la nación, según el Seguro Social, se abre gran cantidad de fuentes de empleo, pero cuyas empresas pagan raquíticos sueldos, que apenas alcanzan y con mucha suerte, para sobrevivir 2 ó 3 días de la quincena. El campesino mexicano aún puede ver cabalgar por sus parcelas el espíritu de Emiliano Zapata, precisamente porque su trabajo apenas le alcanza para el autoconsumo. Y no es verdad que sean borrachos consuetudinarios, es que las esperanzas se las han arrebatado de las manos.
La escandalosa unión conyugal de facto entre la política y la economía, han producido una enorme ansia consumista, individual, egoísta y perversa, que han cancelado la propia identidad de muchos de los sectores sociales. Gran cantidad de nuestros jóvenes, hoy se agrupan, de acuerdo a su propia definición, en “tribus urbanas”. Preocupa y mucho, que algunas “tribus” agredan y sentencien a la extinción a otras. Esto sólo nos dice, que la sociedad, así como actualmente está organizada, carece de todas las respuestas a todas nuestras necesidades, preocupaciones y prioridades, porque parece estar estructurada para favorecer a unos cuantos.
Ante este panorama, existirán sin duda quienes piensen que lo que nos queda es apagar la luz,  cerrar la puerta de la nación y marcharnos, ante la visión de otros, que ante la desesperación que genera la realidad, apostarán por fomentar la revolución. Ante unos y otros, habemos quienes pensamos que la respuesta está en el ejercicio político de la izquierda.
Una izquierda, que sin perder la sabiduría del pasado mexicano, que tomaba lo mejor del mundo para adaptarlo a nuestra realidad, sea una izquierda moderna. Una izquierda inteligente, talentosa y sensible, cuya finalidad máxima descanse en el bienestar de todos, de todos los mexicanos y sus familias. Una izquierda con responsabilidad social, no como la vociferante que deambula por ahí, demagógica y sin talento.
Una izquierda que tome en consideración a todos los sectores de nuestra sociedad, sean obreros, campesinos, pescadores, jóvenes, de la tercera edad, con capacidades diferentes, en el sector público o la iniciativa privada. Una izquierda progresista y revolucionaria, con espíritu social y vocación de servicio. Una izquierda que separe la política y la economía, pero que con talento sepa converger a ambos. Una izquierda para el progreso y el bienestar de todos.
Carlos_cruz_l@hotmail.com
Precisiones
El canasto de carbón
Jorge Enrique MINET ORTIZ
Hace algunos años, vivía un anciano con su nieto que había quedado huérfano, en una granja ubicada en las montañas de Kentucky oriental, vivían de lo que sembraban y cosechaban en un clima frío que dificultaba las tareas del campo. Cada mañana el anciano se sentaba muy temprano y mientras calentaba su café, dedicaba un buen tiempo a la lectura de una vieja y estropeada Biblia.
Su nieto lo observaba con atención, él quería ser como su abuelo y trataba de imitarlo en todo, un día le preguntó al viejo: “Abuelo, he observado que cada vez que te sientas a leer la Biblia tu rostro denota satisfacción, yo he intentado leerla, pero no la entiendo por más que le dedico tiempo, su contenido me parece interesante, pero en cuanto cierro el libro y quiero recordar lo que leí, me doy cuenta que se me ha olvidado, por eso me gustaría que me explicaras qué encuentras tú de bueno en su lectura...“
El abuelo calladamente dejó de echar el carbón a la estufa y dirigió al nieto una mirada, después vaciando el contenido de un canasto en el que conservaba el carbón, le dijo: “Baja este canasto de carbón, ve al río y tráeme un canasto con agua...”. El muchacho hizo tal y cono su abuelo le dijo, bajó al río y llenó el canasto con agua, al tratar de retornar a la casa, se dio cuenta que el agua se salía antes de llegar. El abuelo que lo observaba se rió y le dijo: “Tendrás que moverte un poco más rápido la próxima vez y lo envió nuevamente al río con el canasto...”
Esta vez el muchacho corrió más rápidamente, pero de nuevo al llegar a la casa, el canasto estaba totalmente vacío, ya sin respiración le dijo al abuelo: “Es imposible traerte agua en este canasto, iré por una cubeta”... y diciendo esto se dirigió afuera en busca de ella, entonces el anciano le dijo: “Yo no quiero una cubeta con agua, quiero un canasto con agua”, y agregó: “Tú simplemente no estás intentando lo suficiente...” y salió a la puerta para mirar la prueba del muchacho nuevamente...”
Esta vez el muchacho sacó el agua y corrió veloz, pero cuando llegó donde el abuelo, el canasto estaba totalmente vacío, casi sin poder respirar le dijo: ¡Lo ves abuelo, es inútil! ¿Por qué piensas que es inútil? Le dijo el anciano, ¿has mirado dentro del canasto? preguntó al muchacho; éste miró el canasto y por primera vez se dio cuenta que el canasto parecía diferente, antes permanecía sucio todo el tiempo, hoy se le veía limpio... “Hijo: dijo el abuelo, esto es precisamente lo que pasa cuando lees la Biblia, tal vez por más esfuerzo que hagas, no logres entender o recordar todo, pero cuando tú la lees, sientes que algo cambia en tu interior, esa precisamente es la obra de Dios en nuestras vidas, para cambiarnos por dentro y lentamente transformarnos a imagen y enseñanza de su Hijo.
Estimado lector de TRIBUNA, el mensaje que nos deja este relato, nos enseña que muchas de las veces, lo bueno o malo que nos sucede en la vida no se nos queda grabado, pero nos limpia a través de la experiencia, porque nos deja la lección de lo que no debemos hacer porque nos perjudica y lastima a nuestras familias; por eso siempre es bueno escuchar y sembrar en nosotros los valores que distinguen al ser humano, quizá no se nos quede grabado en la memoria, pero su práctica, siempre nos mantendrá limpios y con el respeto y reconocimiento de los demás, como “Un canasto de carbón” en el que se intentó traer agua a un anciano y al no lograrlo, nos dejó esta grata experiencia...”.
jorgeminet@hot-mail.com
Nuestra gente
Engaños, contradicciones e incongruencias
Fernando ALMEYDA COBOS
Está más que demostrado que los engaños, las contradicciones y las incongruencias en que continuamente incurren los poseedores de los poderes fácticos, y con más razón si son acosados por resentidos, ha traído como consecuencia lógica e irremediable que el ciudadano común pierda la confianza y la fe en ellos, y en lo que representan. Nunca se podrán justificar, aunque sí podrán explicarse estas incongruencias y contradicciones cuando se externan espontáneamente, como es común en conferencias de banqueta, por falta de humildad al no reconocer que no se tiene en la memoria los datos solicitados, aunque en ocasiones lo que se dice no es más que el resultado de una auto-traición del subconsciente.
Pero lo que verdaderamente indigna es que sin el menor respeto hacia los mexicanos se hagan declaraciones públicas engañosas, con reprobable premeditación que ni siquiera se intenta ocultar, como las que nos han endilgado últimamente:
—Con el avieso propósito de convencernos de la urgencia de aprobar la iniciativa de Reforma “Energética” enviada al Senado por el Presidente Calderón, primero por televisión nos hablan de un tesoro escondido en las profundidades del mar, lo que es una falacia, y después por el mismo medio nos dicen que si se aprueba tendremos más educación, más infraestructura para mejorar el campo, la salud, las vías de comunicación y más (“¿Y la Cheyenne, papá?”). Luego la titular federal de la Secretaría de Energía declaró que México tenía reservas probadas y probables de sólo 45,300 millones de barriles de petróleo crudo y apenas tres semanas más tarde dijo en el Senado de la República que dichas reservas son de 100 mil millones de barriles(¡Milagro!). ¡No se privatizará ni un tornillo!, nos dicen, y sin embargo la iniciativa está plagada de intenciones claras de permitir la incursión de la iniciativa privada en actividades para ella vedadas de acuerdo con ordenamientos constitucionales.
—Acatando estrategias políticas de AMLO, el FAP presiona para fijar tiempos y temas del debate energético, y sin embargo AMLO se niega a participar en dicho debate a menos de que las “condiciones así se las demanden”, y entre tanto atiza el fuego a nivel nacional para que haya oposición popular a la aprobación de esa Reforma cuya iniciativa la propia representación del FAP tendrá la oportunidad de influir en su modificación. Y aún ignorando cómo quedará finalmente, sin recato el “presidente legítimo” aseguró que en Campeche no tendremos la refinería solicitada.
—Los gobernadores, sobre todo los de estados petroleros, no sólo solicitan seguir obteniendo ingresos extras derivados de los sobre precios internacionales del petróleo, sino que el de Tabasco pide más, cuando que si la reforma Pemex se aprueba de la manera adecuada esos recursos extraordinarios deberán canalizarse al fortalecimiento de la industria petrolera y en consecuencia a la del aparato productivo del país con sus beneficios generales inherentes.
Aunque todavía a tiempo, tanto el FAP como el PRI y los propios gobernadores presentarán, por medio de sus legisladores, proyectos de reforma que junto con las opiniones de gente conocedora del área técnica y del área jurídica de todas las tendencias políticas, darán vida a nuevos ordenamientos y procedimientos para salvar a nuestra primera industria de la precaria situación en que se encuentra sobre todo por la corrupción que ahí ha permeado. Y a los que tenemos interés real sobre el tema, no nos demos por occisos o no invitados: por el canal de TV del Congreso se proyectarán a nivel nacional los debates, que ojalá no sean como el primero.