Opinión
C A M P E C H E
martes 13 de mayo de 2008
¿Cómo dijo?
La muerte y sus palabras...
las palabras de la muerte
Ricardo ESPINOSA
Hace como unos mil años —sin exagerar— el Papa Gregorio IV dijo: “Ya es tiempo de que dediquemos un día a recordar y a honrar especialmente a los fieles difuntos”, y se dio de inmediato a la tarea de instituirlo.
En México, más tardamos en agarrar la idea que en convertirla en una fiesta del Día de los Muertos, donde, la verdad es que sí se recuerda al que ya colgó los tenis —dicho sea con todo respeto—, pero todo se envuelve en un ambiente de jolgorio y de festejo.
El mundo de la muerte y los ritos mortuorios nos brinda un rico léxico, es decir, una gran cantidad de palabras que en nuestra vida diaria ni nos imaginamos que tienen antecedentes mortales, que son como los antecedentes penales, pero más graves aún.
Por lo pronto, la palabra “muerte” está relacionada en sus orígenes desde luego con el verbo “morir”, con “murder” que en inglés equivale a asesinato y también con “morbo” que es enfermedad... eso explica que a veces se encuentra uno a un tipo muy morboso y juzga uno que está “enfermo de la cabeza” porque solamente está pensando en “aquello”.
La “mortaja” es proveniente del latín “mortualia” que se sobreentiende como la vestimenta, porque es la sábana o cualquier otro vestido con que se envuelve el cadáver.
Mortal es condición de lo que tarde o temprano ha de morir. Mortífero es lo que causa la muerte y mortificar es ir causando la muerte poco a poco a base de sobresaltos o “mortificaciones” que son preocupaciones o alteraciones consecutivas que acaban por minar la salud del que las tiene.
Mortecino es lo que está bajo de intensidad, apagado o sin vigor. Mortinato no es palabra muy conocida pero se refiere al niño que nace muerto.
La sepultura y el sepulcro no deben confundirse. La sepultura es la fosa, el pozo en donde se entierra el cadáver y el sepulcro es una obra levantada del suelo para honrar la memoria del muertito.
La caja en que se coloca el cadáver es el ataúd. Esta palabra proviene del árabe atabut. Cuando el ataúd tiene asas y otros salientes para sostenerlo, entonces es un féretro, vocablo derivado de la raíz latina “ferres” que significa “llevar” porque esos aditamentos están ahí para que el ataúd pueda llevarse con mayor facilidad que si no los tuviera.
Lo luctuoso es lo relativo al luto y luto proviene del latín luctus que está relacionado con el llanto... y ya dejo el tema porque cuando pienso que me tengo que morir, me dan ganas de morirme y la ansiedad y la incertidumbre me matan.
PREGUNTA DEL PUBLICO: ¿Cuál es el origen y el significado de la palabra excélsior?, nos pregunta Javier Hernández Castro, y agrega, es una palabra que siempre me ha llamado poderosamente la atención pero no la encuentro en los diccionarios.
RESPUESTA: No la encuentras, estimado amigo, porque no está en español. Excélsior es un vocablo latino y significa “lo más alto”. Su equivalente en español sería excelso.
1.— AHORA LE PREGUNTO: La señora tiene problemas con su climaterio. Desesperada toma el teléfono para pedir ayuda y marca el número de...
a) Un técnico que arregla aparatos de aire acondicionado.
b) Un meteorólogo.
c) Su ginecólogo.
d) Su dentista.
2.— TAMBIEN LE PREGUNTO: ¿Se escribe esencia o escencia?
EL IDIOMA ES UN TEMA FASCINANTE. Le ofrezco los siguientes libros: “Cómo Dijo II”, “Cómo Dijo IV”, “El Bien Decir I”, “El Bien Decir II”, “Por si las Dudas” y el “Diccionario para el Uso Diario”, todos con un poco de humor. Solicite información a libros@comodijo.net o al (0181) 8317 8659 de Monterrey, N.L. Le diremos precios, títulos y la forma de hacer su pedido. Se los podemos enviar a cualquier ciudad del país.
1.— RESPUESTA: El climaterio es la etapa en que empiezan a decaer las funciones del aparato reproductor en el hombre o en la mujer. Cuando se trata de ellas, recibe el nombre específico de menopausia, por lo tanto, la señora debe hacer tomado la opción c).
2.— RESPUESTA: Es un error muy común escribir esencia con SC. Lo correcto es escribirlo sólo con S.
Frase venenosa para terminar: El hombre es un animal político. El político (a veces) es un animal con algunas características de ser humano. ¿Cómo dijo? ¡Hasta mañana!
Consultorio Verbal.
ricardoespinosa@comodijo.net
Monterrey, N.L.
www.comodijo.net
Protagonistas de avances
Gracias maestros
Rafael MARTINEZ CASTRO
Con admiración, agradecimiento y respeto a la mujer y al hombre... al profesional... al maestro conciente y comprometido con su hacer profesional.
En los últimos años se ha puesto de moda hablar sobre los retos que enfrentan la formación docente y la educación. Se habla de los retos en cuanto a la elaboración de programas que fomenten la actualización, la especialización y el perfeccionamiento de las capacidades de los profesionales de la educación.
Pero ¿alguien ha hablado o ha reflexionado acerca de la profundización, la sensibilización y la revaloración de la vocación de los docentes, no sólo por su formación académica de sus educandos, sino por su formación integral como seres humanos?
El 15 de mayo en nuestro país, en todos los planteles educativos y en todas las comunidades, en el corazón de los padres de familia y de los niños y jóvenes, se expresa un sentimiento de gratitud y reconocimiento a las maestras y maestros de México.
Al maestro se le distingue como el que conduce, dirige o guía, es decir, que sabe, que conoce; es, por consecuencia, persona eminente en cualquier faceta de la cultura, es hombre o mujer con autoridad, en quien se tiene fe; se trata de un elemento dedicado por entero y sin reservas a su profesión, su acción transitiva es sobresaliente, es persona cargada de conocimientos y además creador de inquietudes humanas, el reconocimiento de su preeminencia se extiende al mundo de lo social, es un auténtico descubridor de los valores del alma.
La labor del maestro propicia el desarrollo de las capacidades, habilidades y aptitudes del educando que inciden en la formación del ciudadano. Lucha contra la ignorancia y aporta elementos que disminuyen el rezago educativo en nuestra nación.
Al reconocer al maestro, sociedad y autoridades honra nuestra historia, refrenda el compromiso con la construcción de una patria integrada por las oportunidades y la equidad y da nuevo aliento a nuestra fe en el porvenir de un México más fuerte, próspero y justo.
Los comentarios vertidos me ubican en la posición para afirmar que el dignísimo calificativo de maestra o maestro no se lleva por el solo hecho de haber formado parte de una comunidad de escuelas normales de profesores o las facultades de pedagogía, sino que se consigue en la brega diaria, con dedicación y entrega a las tareas educativas, con constante crecimiento intelectual, amén de una conducta aleccionadora y ejemplar.
Hombres y mujeres que tienen bajo su resguardo los recintos sagrados, aulas que son testigos de vivencias y de aprendizaje, donde se conoce y se da respuesta a necesidades, inquietudes y anhelos de superación y crecimiento como seres humanos. Aulas, donde se descubre la esencia de la vida, la razón de la existencia y el luminoso futuro que aguarda a aquellos que, dispuestos a entregarse a la vida y a sus semejantes, se fortalecen con el don de la sabiduría y el conocimiento.
Y es indiscutible lo que aquí señalo, que resulta normal para quienes siempre han tenido el prestigio de auténticos educadores, maestros, por citar sólo algunos, como es el caso, en nuestro medio, de Septimio Pérez Palacios (+), Septimio Pérez González, María Guadalupe Becerra Estrella, Celia María (+) y María del Socorro Baeza Campos, Celia Guadalupe Nevero Martínez, Guadalupe Osorio Tun, María del Carmen Díaz Argáez, Angelmira Uc Vivas y Carlos Flores Cuevas —perdón por las omisiones, son involuntarias—, seres comprometidos profesionalmente que han hecho de la docencia un apostolado en beneficio de numerosas generaciones de campechanos.
Pero también existen grandes maestros que, con responsabilidad, trabajo y esfuerzo se vienen ganando todos los días el respeto y reconocimiento de la sociedad campechana, que viven plenamente entregados al quehacer formativo de los educandos, maestros respetables y queridos por la sociedad a la que sirven, maestros que por cultivarse y consagrase a sus tareas se ausentan de la familia, maestros que desde que egresaron de las escuelas normales han sido factores de cambio en la comunidad.
Estos trabajadores y trabajadoras que callada y modestamente laboran en los medios urbanos, semiurbanos y rurales, son los que merecen el honroso calificativo de maestra o maestro, y hacia ellos he orientado las presentes líneas, de manera especial a mi hermana, la profesora Ivonne del Socorro Martínez Castro.
Asimismo, al personal académico de mi amada y orgullosa Universidad Autónoma de Campeche, quienes han sido y seguirán siendo los protagonistas de cada avance educativo, de cada meta alcanzada y de cada nuevo reto para lograr construir un mejor Campeche.
¡Felicidades maestros campechanos!
Sabana del Descanso
No queremos planeta devastado
Sergio HERNANDEZ PUGA
Las focas son animales inofensivos, juguetones y tímidos que tienen su hábitat en el Círculo Polar Artico y lo comparten con los osos blancos, los renos y otras especies. El hielo, la nieve y las aguas glaciares son su entorno ecológico. La soledad y la lejanía de estos lugares los había mantenido en armonía con su ciclo natural, pero la llegada del hombre ha comenzado a diezmarlas.
El 28 de marzo de 2008 dio inicio en Canadá la cacería de 275 mil crías de focas aprobada por el Gobierno del esa nación. Los ecologistas consideran que es “la mayor matanza de mamíferos marinos en el mundo, ya que es una cuota imprudente que supone un desprecio a la conservación de la especie”.
Los pescadores canadienses cazan a las focas con un hakapik, que es un palo de madera con un pico de metal en la punta y un garfio. Golpean a las inofensivas focas para aplastarles el cráneo y reventarles la cabeza. El 98 por ciento de las focas tienen entre 12 días y tres meses de edad cuando son brutalmente apaleadas.
El Gobierno Canadiense manifestó que esta actividad sería sin crueldad y de manera responsable ya que los cazadores deben seguir tres pasos para matar a los animales: dispararles o golpearlos, comprobar su pulso y desangrarlos antes de despellejarlos.
Las autoridad defienden que es necesaria su caza por dos motivos: 1) para que los pescadores obtengan ingresos fuera de la temporada de pesca, y 2) por la creencia no demostrada de que extinguen el bacalao, por eso las focas son vistas como una plaga a la que hay que exterminar.
Una sociedad de veterinarios dirigidos por Rosemary Burdon denunció en 2001 que el 42 por ciento de las focas fueron desolladas mientras estaban conscientes. La bióloga Nuria Querol, coordinadora de la Campaña Contra la Matanza de Focas en España, dice que la caza de estos mamíferos tiene fines superfluos, sus productos se usan en peletería, afrodisiacos y productos para la moda.
Señala enfáticamente: “El Gobierno Español tiene una actitud cobarde, parece que tiene miedo de que Canadá le responda “¿por qué no os preocupáis del horror que tenéis en tus plazas de toros?”.
El grupo ecologista Humane Society afirma que en los últimos años ha visto pieles de foca en modelos de firmas como Gucci, Dolce and Galbana y Louis Viutton. Tanto Francia como Italia han anunciado su intención de prohibir el comercio con productos de focas, y la Unión Europea podría hacerlo pronto.
Uno de los cazadores de focas declaró que la matanza de estos animales “te proporciona un sentimiento terrible como ser humano”, y Jean Claude Lapierre, director de la Asociación de Cazadores de Focas de las Islas Magdalena expresó: “Han dicho públicamente que somos bárbaros y masacramos focas, nuestra reputación ha sido pisoteada por todo el planeta”.
La población de focas es de 6.3 millones pertenecientes a tres especies: groenlandesa, narizona y gris. Los cazadores generaron más de 30 millones canadienses (unos 19 millones de euros) en 2006, sólo por la venta de las pieles.
A los países desarrollados y con un alto nivel de tecnología y avances en su modelo de vida se les toma como ejemplo por muchas naciones pobres, creyendo que esa es la solución a sus problemas de Gobierno, socioculturales y de justicia, pero en cuestión de humanismo el primer mundo demuestra que no es lo mejor, que la rapiña y la voracidad por atentar contra el entorno ecológico a cambio de dinero es más importante que mantener el equilibrio de la naturaleza, a la que el hombre debe su verdad de ser humano.
Canadá y otros países como Japón, que extingue las ballenas, y México, donde el santuario de las mariposas monarca está amenazado por la depredación, deben reconsiderar su política ecológica a través de sus instituciones para que puedan obtener recursos de la naturaleza y, al mismo tiempo, preservarla en beneficio de nuestro planeta, de la armonía con la flora y la fauna, del respeto al espíritu de la humanidad y del legado de un ecosistema limpio, protegido y con la grandeza del paisaje conmovedor para nuestros hijos.
No queremos un planeta devastado, no queremos que el cambio climático genere desolación y aniquilamiento. Queremos la vida de las cuatro estaciones generando luz del Sol, las flores, los bosques, la nieve, las lluvias plácidas, los campos verdes y la belleza refulgente por todos lados.
LA RESPUESTA
Ing. Jorge H. Brito Vázquez, secretario técnico del Gobierno del Estado de Campeche. Presente.
En atención a su oficio STSRG/2008-8-A en el que turna a este instituto el escrito del Profr. Sergio Hernández Puga, quien se dirige al gobernador del Estado para solicitarle apoyo para la edición y publicación de un libro.
Por este medio me permito comunicarle que, como es de su conocimiento, por disposición de la Secretaría de Finanzas y Administración debemos ajustarnos a lo autorizado en nuestro Programa Operativo Anual 2008, en el cual se encuentra el Proyecto de ediciones y publicaciones correspondientes.
En virtud de lo anterior, le informo que dicha solicitud está contemplada para el ejercicio presupuestal de 2009.
Sin otro particular, le reitero un cordial saludo.
Atentamente, Lic. Alfonso Esquivel Campos, director general del Instituto de Cultura No. de oficio ICC/DG029/2008. San Francisco de Campeche, marzo 27 de 2008.