Instituto de Cultura invita a acudir al “Tributo a Santana”
Jueves, 05 de Noviembre de 2009 04:20
En el marco del Festival Anual de las Artes, Otoño Cultural 2009, el Instituto de Cultura de Yucatán (ICY) presentará hoy el espectáculo “Tributo a Santana”, que se efectuará a las 21:00 horas, en el Teatro “Daniel Ayala Pérez”. La entrada es libre con boleto.

En ese “Tributo a Santana” participan: Alejandro Palma (teclados), Alain Hernández (percusiones), Erbin Quiñones (guitarra), Joaquín Tlacatelpa (batería), Junior Ortiz (timbales) y Mauricio Zoreda (bajo y voz).

Grandes piezas como “Pa’ los Rumberos”, “Evil Ways”, “Jingo”, “Corazón Espinado”, “Love of my Life”, “Migra”, “Smooth”, “Samba pa’ Ti”, “María Caracoles”, “Guajira”, “Victory is Won” y “Soul Sacrifice” serán las que podremos escuchar en el tributo a ese gran guitarrista.Hablar de una leyenda de la guitarra como lo es Carlos Santana requeriría todo un libro y más. Sin embargo, decir que desde el Festival de Woodstock, realizado en la década de los sesenta hasta los Grammy’s otorgados al álbum Supernatural y las colaboraciones con músicos de la talla de John McLaughlin, Johnny Lee Hocker, Erick Clapton, Budy Miles, Dave Matthews, Everlast, Maná y una larga lista de estrellas, deja bien claro que esa extraña pero fascinante fusión de la música latina con el rock y la música afro resultó ser un elixir para muchos, quedando de esa manera cautivos por siempre.

Frank Zappa descubrió los acordes secretos de Santana pero lo que no pudo igualar es el sentimiento que sólo Carlos podía lograr. Vigente y reinventándose cada día, Carlos Santana es y será un icono de la guitarra eléctrica y de la música rock en general.Sirva el homenaje a su obra, como un pequeño pero muy sincero tributo al guitarrista y también al ser humano, que esperemos por mucho tiempo más siga deleitándonos con su presencia musical.

Carlos Augusto Santana Alves nació en Autlán de Navarro, Jalisco, el 20 de julio de 1947.Su padre fue violinista en una banda de mariachi en su natal Autlán, Jalisco. De joven, Carlos aprendió a tocar el violín, pero lo cambió por la guitarra cuando tenía ocho años.