Sic sac
Miercoles, 20 de Enero de 2010 04:05
Profecía maya

Elda CLEMENTE REYES

Cuando observamos tragedias como la que ocurrió en Haití, enseguida pensamos en el fin de los tiempos, el Apocalipsis. Catástrofes de esta magnitud saturan inmediatamente las pantallas y los diarios junto con los comentarios de dolor, pesar y sentimiento de desesperación por los desaparecidos. Cada vez que sucede un desastre natural con una magnitud altamente destructiva nos remontamos a lo que será o puede pasar en el momento que ha sido predicho por antiguas civilizaciones y culturas religiosas.

Hoy en día, mucha gente duda de la profecía de los mayas anunciada para el 2012, que se sustenta en una posible alteración de nuestro sistema solar, la caída de asteroides; incluso se predice una tormenta solar donde la Tierra y el Sol atravesarán un proceso de inversión del polo magnético. Tal y como sucedió hace millones de años cuando desaparecieron los dinosaurios.

Estas predicciones escritas por los mayas en sus antiguos códices, es respaldada en los últimos informes por geofísicos y astrofísicos de la NASA, quienes también advierten como un mal presagio lo que podría ocurrir, al encontrar recientemente en sus investigaciones una serie de cambios y cuerpos celestes en el Universo cuyo origen es desconocido para ellos.

La incertidumbre respecto a si un meteoro impactará el planeta o si el cambio climático seguirá provocando desastres naturales como los últimos que se han registrado en distintos países, ocupa la atención de críticos, religiosos y estudiosos de las ciencias, quienes analizan cuidadosamente los sucesos, las causas y las secuelas tratando de encontrar una razón distinta a la que se menciona en el Libro de las Revelaciones (Apocalipsis).

En la búsqueda de la razón se justifica mucho de lo que acontece con el argumento de que todo es producto de fenómenos naturales fuera de control que en los últimos años se han dejado sentir con mayor fuerza; el aumento de calor y el frío son sólo dos ejemplos comunes.

Al no contar con alguien que nos diga con exactitud cuándo se cumplirán las profecías bíblicas e interpretar con sabiduría las Sagradas Escrituras, cada vez son más los que las utilizan para sacarle provecho económico (cine, libros, revistas).Actualmente, una parte de la población profundiza sus dudas y otra, hace como que no pasa nada, ignorando el conocimiento de nuestros antepasados justo en estos tiempos en que nada debemos subestimar.

La profecía maya y el Libro de las Revelaciones hechas por Dios y que fueron escritas por Juan el Profeta, no podemos ponerlas en duda ni en tela de juicio, pues estaríamos minimizando las enseñanzas y los mensajes que en otras épocas nos revelaron antiguas civilizaciones. Sin embargo, pensar que el 2012 será el fin del mundo no es para sugestionarnos, pero tampoco podemos ignorarlo, aunque Jesús nunca les dio a sus apóstoles fecha, hora, día o año de su segunda venida, pero sí les recomendó “permanezcan alerta”.

Mientras en el Apocalipsis, las señales son la clave para interpretar el tiempo en que se cumplirá cada una de las predicciones y conforme se presentan nuevos acontecimientos relacionamos la presencia de esas señales, en la profecía maya se menciona el 21 de diciembre del 2012, como el juicio final.

De lo anterior, surge la pregunta ¿qué profecía debemos creer, la de los mayas o la de Juan el Profeta? Aunque la primera predice el juicio final en el 2012 y el Apocalipsis representa un largo proceso hacia el fin de los tiempos, ambas coinciden en la destrucción inevitable de nuestra quinta era.

En caso de no llegar el fin del mundo en el 2012, como ocurrió en otras fechas fallidas pronosticadas en el pasado, el Apocalipsis seguirá siendo el libro sagrado que nos guiará con el tiempo hacia los escenarios que para algunos ya están ocurriendo (proliferan los falsos profetas, hambre, muerte, enfermedades, catástrofes) y para otros falta mucho por ver.

Como sea, hoy más que antes es momento de acercarnos a Dios, prepararnos con fe, hacer lo posible por caminar en su nombre, con confianza y la seguridad de que El hará lo necesario para proteger su creación, su obra, la misma que  seres opuestos a sus principios anhelan ver destruida. Más que nuestro descuido hacia el planeta, recordemos que grandes calamidades (guerras, armas nucleares) han sido provocadas por hombres con poder en el mundo, aunado a la fuerza de la naturaleza que está de manifiesto y es impredecible.

Sin duda, el 2012 será un año de grandes acontecimientos; políticos (elecciones federales, estatales, municipales en México y elecciones presidenciales en Estados Unidos, España y Venezuela), religiosos (renovación de las creencias), científicos (tormenta solar), naturales (peligro de los cuatro elementos: tierra, aire, agua, fuego).

¿Será el 2012, sólo el fin de un ciclo en los manuscritos de los mayas como afirman los incrédulos? ¿Qué profecía consumará el fin de la humanidad? La de los mayas o el Apocalipsis de Juan, donde se habla de Cristo y el anticristo. ¿O acaso las dos profecías coincidirán en su ejecución y cumplimiento?.

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