CHAMPOTON.— Ciudadanos champotoneros coincidieron en señalar que el Mercado Público “Pablo García” cada día resulta ser muy obsoleto, pese a que se le han hecho millonarias inversiones. Los pasillos, zonas de estacionamiento, banquetas y hasta el área que anteriormente era destinada para descanso han sido invadidos por venteros ambulantes locales y foráneos.
Vidaura Pech Cimá y Andrea Salazar Santos mencionaron que antes había suficiente espacio para caminar en la central de abasto, pero ahora no da ganas de entrar porque no hay por dónde pasar, en cada banqueta hay vendedores ambulantes.
Además, agregaron, en su interior se respira insalubridad, hay basura por doquier y son insoportables los olores que emanan de la planta tratadora de aguas residuales, y a pesar de ello no intervienen las autoridades de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Campeche (Copriscam).
Propusieron que las autoridades estatales de Salud lleven a cabo una buena inspección sanitaria, porque las del Municipio están coludidas para no imponer multas a gente que no respeta el reglamento de Salud.
Por su parte, Laura Vidal Velásquez, Felícita Contreras, Ernestina Hernández, Amelia Correa Cruz, Antonia Naal Castro, Vicente Che Marín, Guadalupe Calderón Simá, Roberta Santos Rosado, entre otros ciudadanos, comentaron que la dificultad de movilizarse en el interior y exterior del mercado no es porque exista mucha gente comprando, sino que todo está lleno de costales de vendedores en los pasillos, lo que es indignante que los encargados del inmueble den más permisos.
Consideraron que es necesario realizar los proyectos correspondientes para la construcción de un nuevo mercado en el Municipio, ya que el actual es totalmente obsoleto e incluso la zona que antes era de descanso, ya está invadida de venteros que sacan la mercancía, según para que la gente lo vea mejor, pero perjudica porque no hay por dónde caminar.
Finalmente, los consumidores sostuvieron que la fachada del centro de abasto da vergüenza a propios y extraños, sobre todo porque se ubica en la entrada de la ciudad y cerca de la carretera que es paso obligado hacia la Península de Yucatán.