Editorial
M U N D O
domingo 11 de mayo de 2008
Expediente
¿POR QUE ABANDONARON A AMLO LAS “FUERZAS” PERREDISTAS?
Dos objetivos fundamentales cumplió la visita de Andrés Manuel López Obrador a Campeche, el pasado miércoles 7 de mayo:Por un lado, activar a las bases sociales campechanas que se oponen y se opondrán al proyecto de Reforma Energética del Presidente Felipe Calderón.
Y por otro, evidenciar públicamente a los perredistas electoreros; es decir, a aquellos que sólo recurrieron a él para hacerse de votos, para contagiarse de su popularidad, a fin de usufructuarlo políticamente más tarde.
Ambos factores serán trascendentes porque traerán consecuencias. Positivas para unos, funestas para otros.
Por el primer aspecto, hasta los más recalcitrantes antilópez-obradoristas confirmaron el pasado miércoles, que el Peje tabasqueño es, en estos momentos, el más carismático dirigente político en el país; el que más atrae masas, el que tiene mayor poder de convocatoria, aunque probablemente no el que tenga toda la razón.
Con pocos días de planeación, en un horario muy impropio, a media semana, con escasos operadores, y con un partido sumamente dividido, López Obrador pudo aglutinar a 500 ó 600 personas en un local cerrado, restringido, y a lo mejor hasta vedado para muchos.
Si la “asamblea informativa” se hubiera efectuado, por ejemplo, en la Plaza de la República, ¿habrían acudido muchísimos más campechanos? Puede ser. Obsérvese lo que sucedió en Villahermosa, donde el Peje sigue siendo el rey.
No debe pasarse por alto el hecho de que López Obrador captó en Campeche la mayor cantidad de votos en las elecciones presidenciales de julio de 2006, con 101 mil 192 sufragios, (el 32.38 por ciento), por encima de Calderón (99 mil 526, el 31.85 por ciento) y de Madrazo (87 mil 412, el 27.97 por ciento), de suerte que puede afirmarse que el llamado presidente legítimo parece conservar su respaldo popular-político-electoral.
Lo interesante es comparar este movimiento con lo que ocurre en todo el país, en donde Andrés Manuel ha encontrado la vereda para superar la crisis que afronta su partido, el PRD, construyendo él un movimiento popular de enorme, gigantesca base social.
No se olvide que su meta es activar a dos millones de brigadistas en todo el país, los cuales, además de difundir sus propuestas en contra de la Reforma Energética, estarán haciendo también talacha político-electoral, de manera que esta fuerza podría inclinar la balanza en las elecciones federales intermedias a realizarse el año siguiente.
Si el Frente Amplio Progresista (que oficialmente no está registrado ante el Instituto Federal Electoral) se convierte en un organismo político-partidista, se transformará también en un adversario muy fuerte para el PRI y el PAN, y su objetivo será evitar a toda costa, que pasen las reformas estructurales que impulsa el Presidente Felipe Calderón.
El FAP está en vías de ocupar el vacío que ha dejado el PRD por sus pugnas internas, y de reconstruir esa fuerza real de izquierda, necesaria para el país, en lugar del entreguismo en que parecen encaminarse los Chuchos, dominantes de la mayoría de los consejeros perredistas.
Pero también retomará fuerza en los estados. Si el Frente Amplio Progresista puede registrar candidatos federales, también lo podrá hacer en los estados, y entonces desplazará lo mismo al PRD, al PT que a Convergencia en Campeche, pero en cambio, se convertirá en un factor de peso político real, en una opción diferente, a lo mejor atractiva, cuya meta inmediata sería mantener esos 101 mil 192 votos que obtuvo AMLO en julio de 2006.
Lo de menos sería empezar a pensar en nombres de candidatos. Lo de más, en estos momentos, es consolidar esa fuerza.
Por eso tiene peso la ausencia de los notables perredistas en la concentración lópez-obradorista del pasado miércoles; desde la del presunto dirigente estatal, José Enrique Ismael Canul Canul, hasta la del supuesto candidato a la gubernatura del Estado, Francisco Gilberto Brown Gantús.
Que si fueron o no invitados, o que si la invitación llegó tarde; que si pertenecen a los Chuchos, y éstos están disputándose los sobrantes del PRD, eso es lo de menos. La verdad es que los Chuchos de aquí, y los Chuchos de allá (DF) le temen a lo mismo: al repudio de las bases, a las rechiflas, a las mentadas de madre por sus traiciones.
Lo importante es que López Obrador reactivó su base social en Campeche. Comprobó que no le han dado la espalda sus seguidores a pesar de toda la campaña sucia en su contra y que, por tanto, no hay que perderlo de vista.
¿ESCONDE GONZALEZ CURI SUS REALES ASPIRACIONES?
“Platicamos en el 2009”, reiteró esta semana el arquitecto Jorge Luis González Curi hasta en dos ocasiones. Una, cuando fue entrevistado en Palacio de Gobierno el miércoles pasado, y por segunda vez el jueves, en el aeropuerto, cuando le insistieron que hablara sobre sus aspiraciones políticas.
“Tengo aspiraciones... pero de que todo lo que me ha encomendado el gobernador salga bien, y podamos entregar buenas cuentas de lo que me ha pedido al frente de la Secretaría de Turismo...”, acotó, luego de regalar a los chicos de la fuente, la mejor, la más extensa, la más cordial de sus sonrisas.
“A mí me late mi corazoncito pero de que vengan más turistas a Campeche...” evadió una vez más, con lo que confirmó, por enésima ocasión, que lo suyo no es ventilar públicamente sus reales, sus verdaderas aspiraciones.
—¿Y los que están en campaña?, le preguntaron.
—”A los que están en campaña, les deseo suerte”, respondió, y se retiró para abordar el avión que lo trasladaría a la Ciudad de México.
Son respuestas a modo, premeditadas, de efectos calculados, que esconden lo que verdaderamente pasa por la cabeza del secretario de Turismo, la carta fuerte del grupo en el poder para perpetuar el cacicazgo iniciado hace casi once años.
¿Por qué se niega el arquitecto a hablar públicamente sobre su deseo de aspirar al Gobierno del Estado? ¿Por qué la autocensura? ¿Es tan malo el deseo, que él mismo se lo reprime? ¿Es tan inconcebible, luego de que su hermano José Antonio se enemistó con numerosos campechanos y dejó medio Campeche en manos del PAN? ¿Ni él mismo cree viable su candidatura, y por eso la niega de manera reiterada?
Porque si él cree que algún campechano se ha tragado sus respuestas, se equivoca. Muchos, muchísimos saben que Jorge Luis González Curi buscará con todo ser el candidato del PRI al Gobierno del Estado, y que no se descarta la posibilidad de que incluso sea postulado por un partido adverso al tricolor, si sus ahora correligionarios le dan la espalda.
No pocos están enterados, por ejemplo, de sus recientes alianzas con otro ex gobernador, dizque de extracción cetemista, para impulsar un medio afín a sus aspiraciones, en donde pueda ser promovido masivamente sin que él tenga que dar la cara.
Lo saben los operadores políticos de Fernando Ortega. Lo saben los activistas de Alejandro Moreno Cárdenas. Lo sabe la gente de Carlos Felipe Ortega Rubio. Hasta Oznerol tiene informes de todo eso. ¿Por qué negarlo?
Es cierto, el panorama político ha cambiado radicalmente. Ya no son los tiempos cuando ejerció el poder tras el trono, y cogobernó con José Antonio, y por tanto, es coautor de los yerros que semihundieron al PRI en Campeche.
Para muchos campechanos esa era ya finalizó. Otros tantos no respaldan la idea de un cacicazgo familiar. Muchísimos más estarían dispuestos a votar en contra si lo imponen como candidato. ¿A eso le teme? ¿A una desbandada prematura?
Sólo él lo sabe. Por lo pronto, él sigue como aquél viejo slogan, como el “tesoro escondido de Campeche”.
PARADA CIVICA DEL PRIMERO DE MAYO; POPULISMO PRIISTA
En tiempos del eterno líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Fidel Velázquez Sánchez, en plena época de gloria del viejo PRI, allá por los años sesentas, el desfile del primero de mayo servía para refrendar el apoyo de miles de trabajadores al sistema gobernante, en tanto que las exigencias de mejores salarios, prestaciones laborales y espacios de participación política para la élite obrera, eran parte del folclor.
Hoy, ante un gobierno panista empeñado en hacer añicos las conquistas sindicales que permitieron a Fidel Velázquez permanecer la mayor parte de su vida lidereando al otrora poderoso sector obrero, los llamados sindicatos “independientes”, marcharon y expusieron, como cada año, las demandas de siempre: más prestaciones y salarios, pero añadieron la advertencia de que no permitirán reformas a la Ley Federal del Trabajo (LFT), como tampoco la privatización de la industria petrolera.
Con la muerte de Velázquez Sánchez, ese brazo político del PRI, que se encargaba de movilizar a las masas, de llevar a la gente a los mítines, de cargar en hombros a los candidatos presidenciales, y a otros cargos de elección popular, entró en agonía, pero en ese tránsito hacia su extinción, algunos grupos mutaron.
Así, el pasado 1 de mayo, aquí no fue la excepción, pues durante la parada cívica para conmemorar el Día del Trabajo, las viejas manifestaciones de los trabajadores, taxistas, albañiles, burócratas, etc., se transformaron en una marcha de “obreros oficiales” y, porqué no, de aspirantes a la gubernatura del Estado y a otros cargos de elección popular que estarán en juego en el 2009.
Como es costumbre, el gobernador Jorge Carlos Hurtado Valdez encabezó la marcha al frente de los contingentes, acompañado de secretarios de su gabinete, así como de los titulares de los poderes Legislativo y Judicial, y dirigentes sindicales.
Según cifras oficiales la marcha rebasó los 22 mil participantes, pero al parecer la suma fue inflada, y entre los grupos de obreros, taxistas y burócratas, participó un reducido, pero significativo grupo, que se manifestó en contra de la privatización de la industria petrolera, y que casi nadie vio, especialmente los medios de comunicación.
Al llegar a la altura del parque principal, los titulares de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial tomaron sus respectivos asientos, a fin de “gustar” del desfile del Día del Trabajo.
Más allá de las exigencias de mejores condiciones salariales y del viejo truco de que los obreros “agradecen” al Gobierno del Estado el respeto a sus derechos laborales, la marcha que duró alrededor de cuatro horas, en realidad se tradujo en un desfile de aspirantes a cargos políticos.
Minutos antes de que el contingente de empleados del Poder Legislativo llegara sobre las principales calles del Centro Histórico, el presidente de la Gran Comisión, Carlos Felipe Ortega Rubio, abandonó su silla junto al gobernador y la sombra de los portales, para sumarse al grupo. Lo mismo hicieron los diputados José Antonio Rodríguez Rodríguez y Vania María Kelleher Hernández.
Otros en cambio no hicieron tantas piruetas, como el secretario de Desarrollo Rural (SDR), Edilberto Rosado Méndez, que permaneció en su lugar cuando los trabajadores de la dependencia a su cargo pasaron frente al mandatario estatal y éste, sonriente, se bajó a la calle para saludarlos, aunque declinó aventarse una jarana al son de la juvenil Charanga de Castamay.
Si algo “nuevo” tuvo el desfile del primero de mayo, fue la intensa participación de funcionarios públicos y representantes populares, que, sin duda alguna, andan en busca del trampolín político para las elecciones del 2009, pero fue clara la escasa participación de los obreros, al menos de los cetemistas, cuyas filas se observaron bastante diezmadas.
Es más, con los obreros no marchó ni siquiera Alfonsito Carrillo Zavala, y eso que le debe todos sus bienes materiales a la buena fortuna de haber sido hermano de un gobernador y al Sindicato de Filarmónicos, que dirigió porque dice que cantaba casi como un zenzontle y era más ducho con las claves, el “rascabuche” y la quijada de burro, que con la bolsota que cargaba en sus lejanos días de cartero de a pie.
No faltó la mofa de algunos políticos que no se atrevieron a saltar a la calle para sumarse a la parada cívica por el Día del Trabajo. “Andan desesperados”, dijeron muertos de envidia.
¿Dónde quedaron las manifestaciones de repudio a los bajos salarios?, ¿dónde los contingentes de trabajadores de congeladoras, carpinteros, calafateros y maquinistas, de los tiempos de gloria de la industria pesquera?, ¿dónde los albañiles?, ¿dónde los trabajadores del sindicato petrolero?, ¿dónde los invitados especiales de la CTM?
No hay la menor duda de que los viejos tiempos del sindicalismo obrero, de las gorras, camisetas, mantas,  matracas, silbatos de ferrocarrileros, de la taquiza y las cervezas al término del desfile del Día del Trabajo, son parte del pasado, aunque parece que sigue siendo estrategia para posicionarse con miras a obtener cargos de elección popular.
JUAN CAMILO, EN RAUNDS DE SOMBRA
En su columna Serpientes y Escaleras de pasado martes en el periódico El Universal, el periodista Salvador García Soto pronostica el futuro a largo plazo del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo. El texto es el siguiente:
La posibilidad de que Mouriño vaya a San Lázaro sería tenderle un puente de plata al dañado secretario de Gobernación. Además, Calderón tendría un elemento propio en el Congreso, lo que no ha sido hasta ahora Héctor Larios ni Santiago Creel.
Como un boxeador que fue golpeado en la ceja y sangró profusa y escandalosamente, pero “no tuvo daño mayor” y “está entero”, así describen en el círculo cercano del Presidente Calderón a Juan Camilo Mouriño. El secretario de Gobernación, sin embargo, da muestras evidentes de que, si bien opera algunas cosas y reapareció en las negociaciones sobre la Reforma Energética, no recuperó el nivel de posicionamiento que tuvo antes del duro golpe que le dieron por sus contratos familiares y se cayó completamente del nicho de la sucesión 2012, donde muchos lo habían colocado.
¿Cuánto le durará y qué tanto le sirve un responsable de la política interna al Presidente en esas condiciones? La pregunta ya tiene algunas respuestas en los escenarios de salida que ya se manejan para el inquilino de Bucareli. En el Gobierno y el PAN ya trazan una ruta que sacaría a Mouriño de Gobernación sin que eso signifique que el Presidente ceda a las presiones de la oposición y del círculo rojo que hace unas semanas, en medio del escándalo por la firma de contratos como apoderado legal de las empresas de su familia en 2003, exigían o sugerían su renuncia.
Esa ruta coloca al actual titular de Bucareli como futuro diputado del PAN en 2009 y próximo coordinador parlamentario del blanquiazul en San Lázaro. Primero se pensó en la candidatura al Gobierno de Campeche, sede del emporio familiar del Grupo Energético del Sureste (GES), pero él mismo desechó la idea de buscar la gubernatura y prefiere aparecer como factor de poder en la sucesión estatal que se definirá también el próximo año.
Después de aquellos ataques, tanto en Los Pinos como en el propio despacho de Bucareli tienen claro que la ruta hacia 2012, en la que muchos ubicaron a Mouriño, dentro de una atractiva y mediática terna, junto con el perredista Marcelo Ebrard y el priísta Enrique Peña Nieto, se canceló totalmente para el titular de Gobernación. Los problemas naturales que hubiera enfrentado por su origen español y su adoptada nacionalidad mexicana se magnificaron con el daño que dejó el escándalo político para Juan Camilo.
Fue “navajazo” el que le dieron los perredistas, dice un congresista del PAN, quien asegura que el ánimo del hombre de confianza del Presidente Felipe Calderón se vio afectado después de aquel escándalo. “A partir de ahí se le acabó el espíritu protagónico y se refugió en las oficinas de Bucareli, optó por los eventos sociales en vez de las reuniones políticas”; pero en la medida en que su partido y sobre todo el Presidente lo cobijaron fue agarrando nueva confianza, y hoy se apoya en sus amigos senadores que lo ayudan a vincularse otra vez con los políticos y a mantener el nivel de interlocución que su cargo requiere.
La posibilidad de que Mouriño vaya a San Lázaro es una salida que ya promueven incluso en el despacho del encargado de la política interna. Saben que Juan Camilo no tendría ningún problema para lograr la coordinación parlamentaria del PAN, porque la designación de esa posición corresponde al dirigente nacional del partido, Germán Martínez Cazares, y éste a su vez buscará las designaciones que más interesen y convengan al Presidente Felipe Calderón.
Juan Camilo ya fue diputado federal en la 58 Legislatura, justo donde conoció y se estrechó su relación personal y política con el Presidente Calderón, que entonces coordinaba al grupo parlamentario panista.
Así que es muy probable que, en el estratégico segundo tercio de su gobierno, en la lógica de una Cámara de Diputados que se ve venir otra vez dividida y sin una mayoría para el PAN —y más bien con una mayoría simple del PRI que pronostican las encuestas--, el Presidente Calderón opte por promover coordinadores parlamentarios de su total confianza. Juan Camilo Mouriño no sólo sería el hombre de Felipe Calderón en el Congreso, cosa que no han sido hasta ahora ni Héctor Larios ni Santiago Creel, sino que además el Presidente de la República encontraría la forma de tenderle un puente de plata a su cercano pero dañado secretario de Gobernación.
PADRES CONSCRIPTOS, DE MAL EN “PIORCITO”
Aunque las cámaras de Diputados en el ámbito federal como en los estados de la República son, o deben ser, las llamadas cajas de Pandora, en las que en teoría resuenan o se expresan, discuten y someten a votación las iniciativas de ley, los puntos de acuerdo y los más diversos asuntos de interés colectivo, en la práctica muchas veces no es así.
En el caso concreto del Congreso del Estado, como en todos los demás, el desarrollo de las sesiones se lleva a cabo de acuerdo a un orden preestablecido, que inicia con el pase de lista para la declaratoria de si no hay o no el quórum que otorga validez legal a los trabajos posteriores.
La orden del día incluye también los asuntos en cartera, es decir aquellos que ya están en proceso de trámite o agendados para ello, las iniciativas de ley, los proyectos de decreto, la primera lectura para darle entrada a las propuestas enviadas por alguno de los tres poderes de Gobierno, como también la correspondencia de otras legislaturas.
Sin embargo lo más interesante de las sesiones o el meollo del trabajo legislativo se da al momento del debate de las iniciativas de ley, cuando participan oradores a favor y en contra ya sea en lo general o en lo particular de cada propuesta.
Por supuesto, hasta ahí todo transcurre más o menos en calma durante las reuniones de los padres conscriptos y casi siempre se tienen algunos indicios de si las fracciones van a apoyar o a rechazar algún asunto.
Hasta ahí puede decirse que por lo general las sesiones son miel sobre hojuelas. Es más, mientras todo eso ocurre, los “observadores de gayola”, incluidos los reporteros que cubren la fuente legislativa, se la pasan de los más agradable en sus respectivas “curules” de la izquierda o de la derecha, cuchichean, bromean, apuntan algo de vez en cuando, leen alguna síntesis de prensa, mastican chicle o intercambian ciruelas, guayas, pepitas y cacahuates.
La liebre salta por lo general durante el último punto de la sesión, el de asuntos generales, cuando diputados, público y reporteros se desperezan, reincorporan en sus asientos y se disponen a estar pendientes de las intervenciones, réplicas y “dúplicas”.
Y es en el punto de asuntos generales, donde sin libreto preparado de antemano, los diputados locales muestran sus verdaderas dotes para la discusión inteligente o la intervención ramplona, sus conocimientos basados no sólo en su formación académica sino en su experiencia personal o su impreparación e incultura, así como sus muy particulares filias y fobias, lo mismo que sus debilidades y complicidades.
En pocas palabras, en el punto de asuntos generales los diputados muestran el cobre. Es ahí, donde los legisladores exhiben sus dotes o sus miserias.
Y es también en el punto de asuntos generales, al igual que a la hora del debate de las iniciativas, cuando los coordinadores de las fracciones legislativas —a las que comúnmente llamamos parlamentarias sin que en términos estrictos lo sean— demuestran o deben demostrar para qué sirven, la fuerza de su liderazgo y la efectividad o no de sus orientaciones.
Si para los espectadores y los reporteros de la fuente el punto de asuntos generales de una sesión, puede entrañar sorpresa o novedad a la hora en que los padres conscriptos ocupan la tribuna y exponen al pleno lo que les interesa, para los coordinadores de las fracciones de ninguna manera puede ser así.
Los coordinadores legislativos tienen que saber de antemano qué asuntos van a exponer sus compañeros en asuntos generales, para diseñar la estrategia de apoyo o defensa del caso. No es ningún secreto que para el éxito en la propuesta, la réplica y la “dúplica” los pastores parlamentarios deben y tienen que tomar en cuenta la capacidad personal de cada legislador, no sólo sus conocimientos sobre el tema, sino su capacidad para plantearlo, argumentarlo y defenderlo.
Bueno, pero parece que como dicen los panistas, eso era en el pasado, pero ahora ¡ya no es como antes!
Veamos por ejemplo lo que ocurrió en la sesión del Congreso del Estado el viernes dos de mayo, cuando en el punto de asuntos generales el diputado del PRD, Eduardo Vera Vera, denunció que la política agropecuaria del Gobierno Federal que encabeza el Presidente panista Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, genera marginación y pobreza.
“Se está a unos días del cierre de las ventanillas para el registro de proyectos productivos para el acceso a los recursos federales para el campo, y la nueva normatividad impide al campesino acceder, por lo que las políticas públicas son un fracaso”.
Por ello el perredista planteó la necesidad de ampliar la apertura de las ventanillas de gestión instaladas en todos los municipios del Estado.
Sobre el tema intervino también el legislador del PRI, Edilberto Calán Canul, y acusó a la Federación de mentirle al campesino con las nuevas Reglas de Operación.
El diputado del PAN, Ramón Dimas Hernández, fue enviado por su coordinador, Mario Enrique Pacheco Ceballos, a defender al gobierno emanado de su partido de las acusaciones del perredista y el priísta, y vaya que más le hubiera valido al “estratega” de la bancada pintada de azul dispararle un “abrojo” con tirahule, que enviarles al “acorazado” Dimas, porque mire lo que el ex funcionario federal planteó:
¡Solicitar a la Secretaría de Desarrollo Rural y a la Sagarpa, prorrogar el cierre de las ventanillas para que todos los campesinos accedan!
He aquí lo que mencionábamos antes: si Dimas Hernández desconoce el tema de las ventanillas y no sabe distinguir entre las Reglas de Operación de los programas del campo y la regla periódica, ¿por qué fue elegido por su coordinador para rebatir a los “detractores” del Gobierno del empleo que no llega? ¿Acaso Dimas se brincó las trancas de su pastor y decidió por sí mismo hacer el ridículo? En la maíz..., como dijo Gestas, las tienes buenas, pero no las prestas...
A estas alturas del dislate, que no del debate, algún panista piadoso, que han de haber muchos, ya le habrá informado a Dimas que la apertura y el cierre de ventanillas de los programas del campo, ¡no es decisión de la SDR, como tampoco de la Sagarpa, sino que se establece cada año precisamente en las Reglas de Operación! Y en consecuencia, prorrogar su cierre, es decir, mantenerlas abiertas más tiempo, está en chino.
Mire que no hay opción, porque si el “bombardero” Dimas Hernández propuso un imposible, su coordinador parlamentario mostró también una candidez que raya en la estulticia al intentar centrar el “debate” en la propuesta de ampliar el tiempo de apertura de las ventanillas de recepción de demandas.
El diputado flaquito que no se dobla ni para recoger nances o practicar sentadillas, para mayores señas también aspirante a la candidatura del PRD a la gubernatura en el 2009, o sea Gaspar Alberto Cutz Can, también participó en el tema y lanzó sus baterías contra los defensores a ultranza del Gobierno panista, y en particular contra Pacheco Ceballos, quien acorralado sólo acertó a señalar:
“Al compañero Cutz lo invité a que diga cuáles son las Reglas de Operación que cambiaron, y no lo dijo. No somos defensores de nadie, soy empleado del pueblo”.
¿Cuáles son las Reglas de Operación que cambiaron? ¡Ah chispiachis! No es tarea menuda. Si se tratara de un examen seguramente no lo pasaba ninguno de los padres conscriptos, y mucho menos el “pastor” pintado de azul, que por lo visto tiene vocación de “maitrito” de escuela.
Además, ¿serviría de algo decir cuáles son las reglas que cambiaron?
Nos parece que sería mejor decir cuáles son las reglas que es necesario cambiar, no sólo para que las ventanillas de recepción de apoyo de los programas del campo permanezcan abiertas más tiempo, sino para que los recursos lleguen a quienes realmente lo necesitan, sin que se presten a manejos facciosos o a su partidización.
“ALCOHOLISMO DEPORTIVO” EN CALKINI, “RETEBONITO”
Aprovechando las altas temperaturas de la actual temporada de estiaje, sus “conectes” con funcionarios de la Secretaría de Finanzas estatal, del Ayuntamiento y de juntas municipales de Calkiní, el encargado de la bodega de la Cervecería Cuauhtémoc en esa cabecera, Manuel Jesús Mota Vázquez, se ha dedicado a fomentar el “deporte extremo” en la región, a través de una nueva modalidad que le está dejando muy buenos ingresos: el “alcoholismo deportivo” o el “deportivismo alcohólico”.
Mota, cuya moto desvencijada era su mayor lujo cuando estaba tojo..., tojo...odido, y ahora que es hombre de negocios no suelta el automóvil ni para hacer del uno ni del dos, porque dicen que su unidad trae aderezada una bacinica para emergencias, y un costal de bacales para lo mismo, se ha dedicado con la protección oficial a organizar eventos, o montar cantinas al aire libre, cuya característica fundamental es la venta indiscriminada de cervezas, particularmente a menores de edad y estudiantes que aún no rebasan la adolescencia.
Así, el pasado domingo, con la total complacencia de las autoridades municipales, Manuel Mota se apoderó del Estadio “Félix Amílcar Escalante Patrón”, de Dzitbalché, para vender cervezas a raudales con el gancho de la presentación de un evento denominado “Tunning Cars y Strong Cars”, o sea una exhibición de automóviles y bicicletas modificadas.
El hecho fue publicado por TRIBUNA, incluyendo fotografías que posee este diario sobre el caso, en la que se observa grupos de adolescentes cerveza en mano, y la nota propició que el alcalde de Calkiní, Jorge Antonio Cocon Collí, ordenara a uno de sus funcionarios segundones salir a “deslindar” a la Comuna del evento, y a culpar del mismo al presidente de la Junta Municipal de Dzitbalché, Roberto Uicab Ku.
Sin embargo, es del conocimiento público de los calkinienses que en el evento tomó parte interesada, al lado del promotor del “tunning” Valdemar Balam Huchín, el coordinador deportivo del Municipio, Angel Haas Paredes, ¡¡¡sí, el mismo que todavía hace algunas semanas en completo estado de ebriedad atropelló y mató a un trabajador de maquiladora!!!
Para asegurar la asistencia al “tunning” y por lo tanto la venta discrecional de cerveza, como atracción principal para la pubertad calkiniense fue anunciado a “correlavoz” un concurso de mujeres en “camisetas mojadas”.
Los promotores del “alcoholismo deportivo” o el “deportivismo alcohólico” pusieron a helar unas 600 planchas de cervezas —de cuatro canastillas o 24 latas cada una—, y no les fue mal, pues días después el edil Uicab Ku, al parecer todavía con los efectos de su autointoxicación, aseguró con todo cinismo que la fiesta estuvo “retebonita”, pues se vendieron 387 planchas, o sea nada menos que nueve mil 288 bebidas de malta.
Lo que omitió decir el edil dzitbalchense es que la mayoría de la clientela estuvo conformada por estudiantes del Colegio de Bachilleres, plantel Calkiní, incluido un hijo de su director Marco Antonio Avilés Rivera.
Como tampoco dijo que al calor del “deporte extremo” se registraron pleitos con saldo de un herido con arma punzocortante y un golpeado que fue a parar al hospital.
El enfrentamiento entre los ebrios se originó cuando a “Maro” Balam Huchín, ya inyectado con los venenos de Baco, se le antojó “mollete”, pero no el francés enfrijolado con queso, sino “mollele” las pompas, asentaderas, tafanario, glúteos, defensa trasera, cuna despiertaniños o vulgo nalgas de una edecán, y el intento le valió una golpiza peor que si le hubiera caído encima la “polecilla monecipal”.
Cuando el “agarranalgas” recibía la tunda, su compadre Julio Buna, desde luego también alcoholizado, entró en su ayuda, pero los defensores del honor, las buenas costumbres y “el tumbao” de la edecán, no le hicieron el feo y lo incluyeron en el reparto de ...adrazos. A Maro lo apuñaló un carnicero.
Cierto, la fiesta estuvo “retebonita”, y las próximas prometen más... Tanto que el alcalde de Calkiní está casi convencido de que, como buen anfitrión, en el próximo evento de “alcoholismo deportivo” debe atender personalmente a la clientela, o sea a los “deportistas”, y podría encomendar a su comandante de policía.
Previamente, Balam Huchín recibió una caricia a puño cerrado de una persona a la que le vendió carne asada podrida. El afectado reclamó que el producto estaba en mal estado, pero el “promotor” se negó a reconocerlo y a devolver los 30 pesos que cobró por la orden.
Riéndose, Balán Huchín recomendó al quejoso que si quería carne fresca y buena, fuera a un restaurante de primera. “Porque yo vendo lo que puedo, y a quien se deje”, presumió.
Otro zipizape etílico se armó ahí mismo, lo que tampoco mencionó el edil, cuando Martín Madariaga, más conocido como “Markano”, ya no quiso consumir cervezas debido a que su precio, por la demanda, llegó a 80 pesos por canastilla, y optó por meter su “pomo“ de Bacardí, generando malestar entre otros consumidores que le empezaron a gritar ¡tacaño!, ¡miserable!, y otras cosas por el estilo.
Más tardaron en gritar que el “tigre” en saltar sobre el señor de la compra-venta de vehículos americanos y agiotista negrero, y en un dos por tres le “encomendó” tres patadas voladoras y dos puñetazos que enviaron a Madariaga a morder el polvo, o sea el machín encontró la horma de su zapato.
Mientras Markano era golpeado, los de gayola le gritaban: si en u?xuul ka?aj —cantina de Calkiní— te salvaste, aquí te la persignaste; serás muy rico, pero no ofendas a los pobres.
Ahora, Markano tendrá que pagar la reposición de su dentadura, es decir, le salió más cara la “bacacha” que las cervezas.
Sí, no queda la menor duda de que la fiesta estuvo “retebonita” y mejores se pondrán las próximas, aunque las interrogantes son ¿dónde hay que apuntarse para montar un negociazo de ese tipo?, ¿con el alcalde?, ¿con el presidente de la Junta?, ¿con Maro?, ¿con Markano?, ¿con el comandante de policía? ¿con el jefe de la bodega de Cervecería Moctezuma?, ¿en Finanzas? ¿o?...
LA SANCION AL POETA; EL RIDICULO JUDICIAL
El “poeta maldito”, como él mismo se autoproclama, llegó seguramente a la cima de su carrera como polémico escritor, el pasado miércoles, cuando la Procuraduría General de la República difundió la sentencia que lo condenaba al pago de una multa de 50 pesos y a una amonestación pública, por incurrir en el delito de “ultraje a las insignas nacionales”.
El delito del avecindado en el barrio de Santa Ana fue haber amanecido una mañana con náuseas nacionalistas que lo empujaron a escribir lo siguiente:
“Yo
me seco el orín con la bandera
de mi país;
ese trapo sobre el que se acuestan
los perros
y que nada representa,
salvo tres colores
y un águila
que me producen
un vómito nacionalista,
o tal vez
un verso lopervelardiano,
de cuya influencia
estoy lejos.
Yo, natural de esta tierra,
me limpio el culo
con la bandera
y los invito a hacer lo mismo;
verán a la patria
entre la mierda
de un poeta”.
No es ciertamente, una obra de arte; y tampoco es, ni lo será, la ofensa más grave o siquiera la más liviana que alguien le haya provocado a nuestros símbolos patrios, pero se ha convertido en una catapulta que arrojó a Sergio Hernán a una fama que se ha prolongado ocho años y que lo ha llevado a ser reconocido en muchas partes del mundo, donde se debate aún los alcances de la libertad de expresión.
A estas alturas, es muy probable que sus acusadores, los fariseos miembros de la Asociación Civil “Lic. Pablo García Montilla, A.C.” y de la Dirección de Coordinación Interinstitucional de Fomento Cívico de la Secretaría de Gobernación, estén arrepentidos de haber servido como escalones para el lanzamiento al estrellato literario de Witz Rodríguez, aunque lo verdaderamente lamentable es que gracias a ese exceso de patrioterismo de un grupillo de campechanos, el sistema judicial mexicano haya sido expuesto al ridículo de una manera tan grotesca.
Por lo menos el juez José de Jesús Bañales Sánchez, evadió la tentación de autoritarismo, y no condenó al poeta a pasar un sólo segundo en la cárcel, porque habría sido el colmo, pero seguramente que gran parte de la comunidad intelectual de este país estará al pendiente para ver el desenlace de esta historia: la forma como será “amonestado públicamente” el poeta, y el método para “re-socializarlo” pues, ciertamente, no se tienen antecedentes al respecto en la época contemporánea nacional.
UNA HISTORIA DE ORATORIA; LA QUEJA DE PATERFAMILIAS
De un grupo de padres de familia recibimos el siguiente escrito en que llaman la atención de las autoridades sobre los criterios para evaluar los concursos de oratoria, en que muchas veces, por la falta de capacidad del jurado, se perjudica o afecta el desarrollo de una habilidad natural que poco a poco se va perdiendo. Va la misiva:
“Dentro de las diversas actividades que año con año efectúa la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte (SECUD), también realiza un Concurso Estatal de Oratoria, mismo que también cada año va en picada por su marcada desorganización.
Y no es que el certamen no sea atractivo para los jóvenes estudiantes de secundaria, sino que en realidad se ha convertido en un desorden, en el que pareciera que existe la marcada consigna de otorgar los primeros lugares a quienes mejor exponen pero que lejos están de presentar una verdadera pieza de oratoria.
Hace exactamente dos años, en su etapa estatal, dicho concurso se llevó a cabo con jurados, maestros en especialidad en matemáticas, o sea que lo mismo sabían de la vida en el planeta Venus o de una pieza de oratoria sobre la época prehistórica.
En ese entonces, los jueces eliminaron definitivamente a dos excelentes jóvenes de secundaria que participaron en el certamen: coincidentemente, los dos alumnos, una niña y un niño, de colegios particulares.
Se sabe también que recientemente, en el concurso de oratoria para definir al ganador de la Presidencia Municipal por un día y para integrar el Cabildo Infantil del Ayuntamiento de Campeche, algunos padres se inconformaron fuertemente contra la decisión del jurado.
El pasado jueves 24 de abril, se realizó el mentado Concurso Estatal de Oratoria, al que nos referimos líneas arriba. Uno de los participantes, el joven estudiante originario de la comunidad de Pomuch, junto con otro alumno de una escuela privada, mostraron en verdad lo que es una pieza de oratoria.
Cada uno de esos dos estudiantes hicieron lo suyo. Cada quien empleó sus técnicas. El alumno de Pomuch dejó demostrado que era en verdad un orador, a diferencia de los otros, incluyendo a los triunfadores.
El caso es en verdad lamentable, no porque hayan o no ganado los niños a los que nos referimos, sino por la completa desorganización que prevaleció en el concurso, del que por cierto, el periodista Manolo Cruz Bernés en su programa de televisión atacó a los padres de familia inconformes, pitorreándose de ellos, y defendió a capa y espada las arbitrariedades del concurso, cosa entendible, si vemos que Cruz Bernés viola la ley al frente del Periódico Oficial. Y aunque Manolo fustigó a los paterfamilias, no dijo que él también estaba acostumbrado a liarse a golpes con sus empleados de TRC, cuando algo no le parecía.
Por citar una de las irregularidades, cada jurado, encabezado por el poeta Enrique Pino, calificó a su antojo: unos con una convocatoria del año pasado y otros con la de este año.
Obviamente, ninguna de las dos convocatorias coincidía: una tenía, por citar un ejemplo, que el tiempo límite era de cinco a ocho minutos; la otra, la de este año, señalaba que la exposición debía durar de tres a seis minutos. A uno de los niños le señalaron que su exposición duró más de diez minutos, cuando en realidad ni siquiera hizo seis minutos.
Lamentable, la verdad, lo peor es que Cruz Bernés, aprovechándose de tener enfrente un micrófono hizo pasar un mal día a esos pequeños, en pleno día del Niño”.
Hasta ahí la misiva. Servidos.
RAFAGAS POLITICAS.....
EN EL CONGRESO DEL ESTADO, más que estudiar la reforma al artículo 116 de la Constitución Federal, estudian como meterle candados a esa reforma en Campeche para impedir al joven senador Alejandro Moreno Cárdenas aspirar a la gubernatura el próximo año.
IRONICAMENTE EL PASTOR del Congreso, Carlos Felipe Ortega Rubio, analiza cómo reformar la Ley del Notariado para que los depositarios de éstas puedan heredarla directamente a sus hijos. Desde luego que no esta pensando en los hijos jóvenes de otros notarios.
NOS COMENTAN QUE LA semana pasada, en un bautizo celebrado en el hotel Sihó Playa, en la mesa que ocupaban el secretario de Gobierno, Ricardo Medina Farfán, y sus “amigos de parranda”, ya entrados en alcoholes señalaban que “había que evitar a toda costa que Alito llegara a la gubernatura”. Seguramente fue porque el licor estaba adulterado.
LA DAVA, VOCERO DE la UAC, se pasea por el Centro Histórico a bordo de una camioneta roja de doble cabina y con logotipo de la UAC, en cuyo interior lleva a un “mushasho” que lo vio “crecer” cuando ambos se dedicaban al pulcro y complicado arte del “recortaje” de periódicos en la Secud.
ALGO SE DECIAN AL OIDO el dirigente priísta Raúl Aarón Pozos Lanz —con su inseparable moco de gorila— y el secretario de Turismo, Jorge Luis González Curi, al grado de que se olvidaron de prestar atención a la presentación del libro: “Memoria de las Sesiones Solemnes del Poder Legislativo”. ¿Estarían definiendo la estrategia para el destape del arqui, o intercambiaban los últimos avances en cosmética del cuero cabelludo?
EXPEDIENTE es elaborado con aportaciones de periodistas y colaboradores de TRIBUNA.
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