Aunque existen programas de apoyo para campesinos, como el Procampo, son insuficientes, porque no benefician a los pequeños productores, por lo que están en busca de financiamientos para la siembra de maíz, declaró Filiberto Almeyda Pereira, presidente de la Unión General de Obreros y Campesinos de México.
Ante ello consideró que las autoridades gubernamentales deben implementar nuevos mecanismos que permitan favorecer a los hombres del campo, que hasta ahora son los más desprotegidos, debido a que no cuentan con fuentes de financiamiento para la siembra de sus parcelas.
Comentó que las organizaciones campesinas se preparan para hacer un planteamiento general a las autoridades agropecuarias de los tres niveles de gobierno, a fin de que se tome en cuenta a ese sector.
Añadió que pese a la implementación de programas como Procampo y Alianza, no son del todo benéficos porque no consideran a productores del sector social, y esos apoyos se otorgan al sector privado, pese a que hay un gran número de campesinos libres.
Por otra parte, aseguró que a unos días de que concluya la temporada de quemas, no se han registrado incidentes mayores, con incendios fuera de control, debido a que ya existe una cultura y mayor cuidado de parte de los campesinos.
Agregó que por ahora la mayor preocupación de los productores del sector social es conseguir el financiamiento para las siembras del ciclo primavera/verano 2008.
“Una vez que se terminó con la preparación de la superficie a cultivar nos enfrentamos al problema de financiamiento y a los altos costos de producción, derivado del encarecimiento de fertilizantes, como consecuencia de los problemas alimentarios que se están registrando en América Latina”, explicó.
“Aunque tuvimos una fuerte temporada de estiaje, por las altas temperaturas en la mayor parte del territorio estatal, los problemas de incendios forestales has sido mínimos en comparación con otros años, y los pronósticos de las autoridades forestales y de protección”, finalizó